Retoma Realista de Santa Cruz de la Sierra 1811

Retoma Realista de Santa Cruz de la Sierra 1811

La derrota de Sipi Sipi (sipe sipe), Guaqui y la falta de ayuda del Rio de la Plata, desmoraliza el movimiento cruceño y envalentona a las tropas realistas, quienes al mando del Comandante José Miguel Becerra en abril retoman el fuerte Membiray, en donde se preparan para marchar hacia Santa Cruz de la Sierra.

Ante tal adverso panorama, la Junta Gubernativa cruceña decide entregar la administración de la ciudad a la corriente realista del Cabildo, abandonando los patriotas la ciudad, entre ellos Seoane y el cura Salvatierra.

De esta manera el 22 de noviembre de 1811 nuevamente los realistas toman el poder de Santa Cruz de la Sierra a nombre de la corona española, quedando a cargo de la ciudad el Comandante José Miguel Becerra quien llega con el titulo de Gobernador y Capitán General de las Provincias de los Llanos impuesto por Goyeneche (N. Gandarilla).

Mientras Becerra entraba por el Sur, el portugués realista Capitán Luiz d’Albuquerque de Mello e Cáceres, quien contaba con la milicia Carlotinos, compuesta de brasileros, lo hacía por Chiquitos, Becerra ayudado por este comandante portugués, inicia una implacable y violenta persecución y ajustamiento de quienes se habían rebelado contra el rey, mientras lo mismo hacia el Capitán Landivar en la zona de Vallegrande.

El castigo más común aplicado a los patriotas consistía en cortarles las orejas y flagelarlos en la plaza principal. Luego de castigar Santa Cruz de la Sierra, el portugués pasa a Cordillera.

En su huida Antonio Vicente Seoane fue detenido y condenado a muerte, pena que fue reducida a presión, siendo encarcelado en Sicasica, desde donde logra escapar dirigiéndose a Yungas en donde se enrola en los ejércitos del patriota Lanza; el cura José Andes Salvatierra Chaves fue acusado de malversación de fondos y sus bienes confiscados logrando huir con Seoane, mientras que el Cnel. Antonio Suarez fue destinado por Becerra a Samaipata, a donde el cura Salvatierra también fue desterrado luego. Así el movimiento patriota queda descabezado y los realistas en poder de la ciudad.

El investigador N. Gandarilla, publica la declaración que hace el 1813 el cura José Andrés Salvatierra Chaves, durante el juicio que siguió a quienes lo apresaron y torturaron, he aquí el relato: (se conserva la escritura original).
Cuando se posesiono el Gral. Goyeneche de estas Provincias, fui blanco de la furia tirana i despotismo del desnaturalizado Becerra que se titula Gbdor. De Sta. Cruz, quien me hizo prender el 18 de diciembre del mil ochocientos once con el Portuguez Alburquerque, sacándome de mi casa con el solo vestido de mi cuerpo sin permitirme ni mi precisa cama, llevándome preso con una escolta de soldados por las Misiones de Cordillera para mayor escándalo y vilipendio de mi sagrada persona, de allí me condujo hasta las goteras de Santa Cruz por unos lugares despoblados y ásperos, haciéndome revolver después de cien leguas de camino sin dentrar a mi patria, para causarme mayor pena y dolor me trasladaron al Pueblo de Samaipata a disposición del Cmte. Antonio Suarez por el camino que llaman el Filo del Machete, que pasa por la Sierra mas áspera y penosa que tiene el Perú, donde era preciso caminar lo mas a pie i entre mil peligros que constituyen una especie de purgatorio a los viajeros que tienen la desgracia de pasar por el, siendo más terrible en tiempo de aguas en el que pase por el…. De Charcas i finalmente al referido Goyeneche que se hallaba en esta Villa, quien me puso recluso incomunicado hasta que logre fugar por la Iglesia para no ser conducido al Desaguadero, como lo hizo con mi compañero el Dr. Seoane cuando huyo aquel punto. De suerte que entre prisiones, peregrinaciones de más de 300 lenguas i mordeduras de innumerables sabandijas que hai en aquellos despoblados de asperísimas sierras he gastado el espacio de 24 meses.

Pero los valles cruceños no se daban por vencidos, el 4 de enero de 1812, en la población de Oconi, provincia Caballero, las tropas patriotas vallunas se enfrentan al ejercito realista comandado por José Antonio Suarez (no confundir con el patriota) quien sale victorioso, logrando tomar de los patriotas tres cañones de estaño, armas y capturando algunos combatientes.

Pero en toda guerra hay atrocidades y Samaipata tuvo que presencias y sufrir el fusilamiento de sus hijos y vecinos. Luego de las batallas de La Sierra, Samaipata, Cerro Patria y muchas otras, algunos patriotas cayeron prisioneros en manos del ejército realista, siendo fusilado en la plaza del pueblo según eran capturados. En la plaza de Samaipata, ahora controlada por los realistas, el 12 de febrero de 1812 fue fusilado el capitán patriota don José Manuel Padilla y su cuerpo exhibido durante varios días, para que sirva de ejemplo a los que intenten sublevarse contra la corona española.

Texto tomado del libro:
Santa Cruz y el Proceso Independentista Hispanoamericano – 2010 de Bismark A. Cuéllar Chávez

Imágenes de:
Wikipedia

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