Cuestiones Orientales: A MODO DE PRÓLOGO

Cuestiones Orientales: A MODO DE PRÓLOGO

Un pueblo que no defiende sus fueros y reclama sus derechos, no merece el nombre de pueblo civilizado, ni aun aspirar el benéfico ambiente de la libertad.

Si no alza la voz de protesta, contra la difamación, la calumnia y la injuria, ha perdido las nociones del honor.

El precepto de presentar la otra mejilla al que nos ha herido, no obliga a las colectividades.

Los pueblos tienen el derecho de defenderse desde el primer instante. Deben considerar como injuria la negativa de un derecho. No puede esperar el momento supremo para creerse con facultad para repeler el ataque con el ataque.

A Santa Cruz se le han desconocido sus derechos y los proclama, ha sido atacado y se defiende.

He ahí lo que significa este folleto.

Se levanta la envidia lugareña, y ya con procederes solapados, ya empleando el lenguaje del desprecio, nos niega desde las regiones oficiales, el derecho a la vida mejor que el porvenir nos ofrece: No tendréis Ferrocarril, nos dice, por que sois separatistas.

¡Y no ven los miopes, que llegará día en que el Oriente de Bolivia se creerá colocado en el caso de legítima defensa, para evitar la asfixia!

Sí. Fija la vista en la imagen de la Patria, el pensamiento en los ilustres Libertadores Bolívar y Sucre, reflexionad sobre la profundidad del precipicio a que arrastráis a Bolivia.

Las quejas de este pueblo se dan ahora a la publicidad, para que la historia encuentre explicación a los acontecimientos del mañana, para que nuestros descendientes sepan la causa de nuestro estacionar ismo y decadencia.

He ahí porque se ha editado este folleto.

Un paso más y después de negarnos una Válvula respiratoria para nuestro arruinado comercio, se trata de arrebatarnos lo que se concedió en tiempos menos egoístas: ¡La Universidad!

Pero Santa Cruz, que no es guarida de empleo maniacos, ni de abogados que hacen profesión del fraude, que no tienen un número suficiente de letrados para la administración de justicia en las provincias, tomará ese acto, si se llega a consumar, como la más dura ofensa a su dignidad. Sabedlo.

¡Se nos niega lo que pedimos, y con cruel sarcasmo se nos quiere quitar lo que tenemos!

Santa Cruz, tiene el mismo derecho que La Paz ó Cochabamba.

Y lo tiene mayor si se toman en cuenta situación, la distancia a los otros centros, la falta de caminos, el tonto desprecio con que es mirado el Oriental en algunos centros del interior, y otras razones que callamos.

¿Es Qué es Santa Cruz, por su atraso, no merece tener Universidad? El censo oficial dice lo contrario.

¿Es entonces que se piensa que estamos muy adelantados y eso es peligroso para la hegemonía. “de los primogénitos, de los mejorados con el tercio y el quinto?”

¡Tanto peor! ¡Entonces se pretende no solo mantenernos en la impotencia, sino Hacérsenos retrogradar a las mazmorras de la ignorancia!

¿Era posible recibir sin quejar semejante injuria?

He ahí lo que significa este folleto.

Santa Cruz y el Beni, los dos pueblos hermanos, los desheredados, aquellos cuya suerte ha sido y será la misma, han lanzado la voz de protesta contra un libelista.

No por lo que el merezca, que no era otra cosa que el desprecio; si no porque él es interprete de de muchos que piensan de manera tan emponzoñada.

Que fundarían de buena gana sus mejores triunfos en deprimirnos, en reírse sarcásticamente de nosotros.

Reíd pues…….!

Mas, sabed que en el Oriente, en las ciudades y en los campos, y cada uno a su manera, ha hecho con motivos de tales injurias, un extenso inventario de las sufridas hasta el día, ha biografiado a los estadistas del altiplano y revelando sus propósitos, los ha comunicado à los tuyos para que esas semblanzas y esos recuerdos, sean a su vez transmitidos a los venideros.

He ahí porque se han compilado algunos de estos ecos, que al unísono parecen repetir: ¡Miente ese……L.S.V.!……..

Santa Cruz, Abril 16 de 1.905
UN ORIENTAL

Colección de artículos publicados en varios periódicos de esta Ciudad y el Beni, sobre el ferrocarril Oriental, la Universidad de Santa Cruz, e impugnación a L.S.V. escritor paceño.

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